¿Como?

Pues si, ese es el titular, en nombre del equipo jodeapuestas de la jornada, el Como entrenado por el eterno Cesc Fábregas.
Y qué buena apuesta era, eran cuotas muy altas para resultados demasiado claros. En el momento de pagar, vi la apuesta ya resuelta, pero encima, cuando el Atleti le hacía dos goles rápido y sin esfuerzo al Valencia no tuve duda. ¡¡Qué Comodidad!!
Y llegó el Como ¿Cómo?, el Como si. El equipo de los amiguetes del entrenador, la amalgama de jugadores cuyo tiempo pasó y que, en la mayoría de los casos, ni siquiera brillaron mucho en su tiempo. Un equipo que no juega un pimiento y que realmente no parece capaz de plantar cara al Valladolid.
Pero claro, si un jugador del Nápoles decide marcarse un gol chutando a su portería desde más de 30 metros aprovechando que su portero se había abierto a la banda... Esto podría complicar las cosas hasta al Milan de Sacchi.
El Nápoles marcó, obviamente, pero el gol que debería haberle puesto por delante fue el del empate. El Como resistió, no a cero pero si a uno aprovechando el regalo.
El Nápoles se ponía nervioso y, tras una primera parte en la que mereció irse por delante, hizo una segunda parte precipitada y torpe. El Como, como cabía esperar, no hizo absolutamente nada (además de celebrar un gol que se metió el rival solito.
En los minutos finales, aprovechando la urgencia del Nápoles, el Como marcaba un 2 - 1 que a mi, como apostador, me da absolutamente igual (empate o vicatoria local) pero que evidentemente a ellos les otorga sus merecidos tres puntos.
Esa tarde, el Liverpool tenía una plácida tarde en el Etihad y certificaba mis dos aciertos de tres en esta gran apuesta que quedó en nada. ¿Cómo se pudo escapar? Como ya sabemos, esto es fútbol, y puede pasar de todo. Esta apuesta me la como con patatas y a buscar la siguiente.
